Intento

 

Marisol De Macedo V.

01/06/04

 

Durante horas mi conciencia se ha mantenido entre el filo de la certeza y el delirio del deseo...  Ese que se ha hecho denso con el transcurrir de los días, en la marejada de recuerdos que lentos,  ¡se van haciendo palpables!

 

Y con cada beso, el inventario de espacios ya desiertos que conjugados en pasado fueron plenitud, retorna en voces y ecos.

 

Una tras otra, las semillas germinan en un estallido de luz, de sombra, recrean los espacios comunes que al azar, hoy se abren e intentan en vano despedir  las ausencias.

 

El tiempo gotea segundo a segundo en los muebles de la sala, los aromas añejos impregnan los pliegues primigenios de mi cuerpo, ¡allí donde no quedan  más pensamientos!

 

Un susurro inunda el vacío de las sabanas y un torrente inacabado construye memorias, vibrando en el espasmo lento, sostenido de nuestros encuentros.