Crash:

Desnudando la intolerancia

Por:
Fernanda Bargach-Mitre

 

 

 

El productor y escritor Paul Haggis, mejor conocido como el guionista nominado al Oscar (2005) por la adaptación del guión de Million Dollar Baby, nos trae con fuerza su primera película, Crash, que aborda el no muy simpático tema del racismo y la intolerancia en la ciudad de Los Angeles. Con un formato narrativo arriesgado, de múltiples personajes y diversas situaciones que van ligándose entre sí , se nos presenta un universo de seres separados por sus creencias y roles sociales, unidos sólo por su condición humana pero incapaces de reconocerla en el otro, considerando lo diferente como una amenaza potencial. El film se alzó con la estatuilla a la Mejor Película, a la Mejor Edición y Mejor Guión Original, demostrando que es buena tanto en su contenido como en su forma. El premio al mejor montaje es realmente merecido por la excelencia en la ilación de las múltiples historias y el galardón al Guión nos ratifica que se trata de una historia profunda. Definitivamente un film excelente que, como la serpiente que se muerde la cola, nos lleva en un viaje circular sobre el tema del racismo y la intolerancia.

    Al estilo de la genial película Magnolia, las historias se entrecruzan, ligadas generalmente a un accidente automovilístico (de allí el título del film). Así se nos van presentando los distintos personajes: El caucásico fiscal de distrito y su paranoica esposa; dos jóvenes criminales negros especializados en robos de autos; un patrullero racista y su compañero idealista; un director de televisión y su esposa afro americanos; un policía negro y su compañera latina; un cerrajero mexicano y una familia iraní tan desconfiada de los demás como los demás de ellos.
 


    La rueda se inicia con el fiscal y su esposa que son asaltados por los jóvenes negros para robarles su magnífica camioneta. De allí se desprende toda un diatriba sobre cómo el fiscal debe tratar políticamente el tema, ya que inculpar negros siendo blanco no es algo muy popular con una población afro americana tan preponderante en la ciudad. Mientras, su histérica esposa -soberbiamente interpretada por Sandra Bullock, que en los pocos minutos que está en la pantalla se roba el show- trata de superar el ataque de nervios producido por el incidente y se las agarra con el cerrajero mexicano, a quien le asegura que mañana volverá a cambiar las cerraduras con gente de confianza, dando por sentado que los mexicanos son poco confiables. Este es un mero ejemplo del rumbo que toma el film, ya que en esta tensa mezcla de razas e ideologías, no hay buenos ni malos, sólo momentos de odio o tolerancia en sus vidas.

    Queda clara la premisa de que hoy en día el racismo no se trata solamente del color de la piel, se trata de la diferencia y los estereotipos establecidos. Los iraníes son tratados de árabes potencialmente terroristas, los latinos son considerados mexicanos aunque sean de cualquier parte de Latinoamérica. Tenemos la oportunidad de sentir el amargo sabor de la intolerancia, que va desde mínimos detalles hasta actitudes realmente peligrosas.

    El film está perfectamente estructurado y dentro de las diversas capas que envuelven a distintos personajes encontramos una sincronía convenientemente perfecta que abusa un poco de la casualidad en aras de mantener una sólida historia. Sin embargo el cometido se alcanza y la película logra impactar, mantener la atención del espectador y dejarlo reflexionando sobre este complejo tema de la discriminación. Vale destacar un reparto de lujo, con actores creíbles y solventes.
 

 


    Quizás la película esté demasiado centrada en los conflictos raciales específicos que se dan en el caldero multi-cultural de los Estados Unidos. Sin embargo funciona como muestra de una sociedad al borde de la paranoia, donde la tolerancia ha sido sustituida por el miedo, muchas veces justificado sólo por concepciones estereotipadas de las distintas etnias que conviven entre sí. Destaca por consiguiente no solo este absurdo divisionismo en una ciudad cosmopolita, moderna y plagada de gente sino la soledad a que este conlleva, el encierro, el desconocimiento del otro y de todo lo que tienen que ofrecer justamente las diferencias que nos conforman y que hacen a la diversidad del ser humano.

    La película nos presenta a un grupo de seres comunes y corrientes, de distintas profesiones y status sociales, precisamente para ejemplificar que estas divergencias raciales son parte de la cotidianidad de Los Ángeles. Parece increíble, pero los seres humanos seguimos -ya en el siglo 21- enfrascados en actitudes que rozan lo fascista. Los serbios y los croatas, el mundo europeo frente a la inmigración tercer mundista, los israelitas y los palestinos, los blancos y los negros….y la lista sigue. No sólo recomiendo el film por la calidad de su realización sino por su cruda temática, de la que nadie quiere oír pero de la que todos somos participes o cómplices.

    Definitivamente una película para preguntarse sobre la propia tolerancia y verla como la única salida al rechazo y discriminación a priori. Sin duda, este film dejará un sabor algo amargo en algunos, dada la naturalidad con la que es presentado el racismo, como si fuera cosa de todos los días, algo simplemente inherente al ser humano. Es triste que las palabras como el diálogo y el intercambio cultural sean hoy rarezas frente a la creciente intolerancia y los que vivimos en Venezuela, dividida y fragmentada entre los adeptos al gobierno y los opositores al mismo, sabemos claramente las tristes consecuencias de esta situación.

    Este es un film que toca la fibra interna, que mueve al espectador de la silla, que lo despierta y que clama, finalmente, por dejar el mensaje de que la tolerancia y la aceptación son la respuesta a los conflictos étnicos, raciales o divisionistas de cualquier tipo.

Altamente Recomendable!


CRASH FICHA TÉCNICA:

Dirección: Paul Haggis.
Países: USA y Alemania.
Año: 2004.
Duración: 100 min.
Género: Drama.
Interpretación: Sandra Bullock (Jean Cabot), Don Cheadle (Detective Graham Waters), Matt Dillon (Sargento Jack Ryan), Jennifer Esposito (Ria), William Fichtner (Jake Flanagan), Brendan Fraser (Fiscal del distrito Rick Cabot), Terrence Dashon Howard (Cameron Thayer), Thandie Newton (Christine Thayer), Chris "Ludacris" Bridges (Anthony), Ryan Phillippe (Hansen), Larenz Tate (Peter).
Guión: Paul Haggis y Bobby Moresco; basado en un argumento de Paul Haggis.
Producción: Cathy Schulman, Don Cheadle, Bob Yari, Mark R. Harris, Bobby Moresco y Paul Haggis.
Música: Mark Isham.
Fotografía: James Muro.
Montaje: Hughes Winborne.
Diseño de producción: Laurence Bennett.
Dirección artística: Brandee Dell' Aringa.
Vestuario: Linda M. Bass.

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